Tocado por la ternura (o cómo suenan las sonrisas)
En el Teatro Sucre de Quito se presentó la orquesta infanto juvenil de Esmeraldas, dentro del movimiento Sinfonía por la Vida, que tiene el respaldo de Diners Club. Gestión convenció al autor de este comentario a que lo ceda para publicarlo. Por Roque Iturralde No puedo dejar de pensar que llegaron ayer a Quito, muchos de ellos por primera vez, a conocer la “gran ciudad”, la capital. Que por primera vez se alojan en un hotel, que por primera vez reciben atenciones y cortesías especiales, que les cae por vez primera una lluvia tan fría y tan profunda como la de nuestra ciudad. Suena la Orquesta de Sinfonía por la Vida, de Esmeraldas, y más que oír me dedico por un largo rato a mirar cómo este grupo de niñas, niños y jóvenes tocan sus instrumentos, es decir, cómo los tocan, los palpan, los acarician. Siento que cada uno de los integrantes de la orquesta de cuerdas, que es la primera en salir al escenario y tocar con una dulce energía la Obertura de la Cavalle...