Mariposas en el estómago
--> Papá Noel era un invento reservado a la clase alta. A esos niños que habían estudiado en colegios internacionales y conocían tradiciones que los demás, los niños como yo, no sabíamos. A nosotros, la navidad nos llegaba con regalos, sí (tampoco es que éramos tan pobres), pero los traía alguien identificado como “El Niño” y solía hacerlo silenciosamente, aproximadamente a la media noche de la nochebuena, habiéndose asegurado de que todos dormíamos y de que no había riesgo de que lo pilláramos en su empeño. Como el zorro de El Principito, que quería saber a qué hora vendría a visitarle su amigo para que así el corazón le latiera aceleradamente desde antes, nosotros (los niños) empezábamos a sentir mariposas en el estómago desde que, con inusual anticipación, nuestros padres nos metían a la cama y nos insistían en que durmiéramos profundamente. Era una vigilia intensa. A la vez que queríamos dormir para que las horas pasar...