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Mostrando entradas de abril, 2009

P E R L I M P U M P L O F

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La puerta de este sitio, produce un sonido extraño.   En realidad, no es una puerta. Tampoco es un sonido.   !PERLIMPUMPLOF! se escucha cada vez que pasa un niño. O un sueño. O un salto. Incluso un ave. ¡PERLIMPUMPLOF! y los niños saltan ¡PERLIMPUMPLOF! y los niños ríen ¡PERLIMPUMPLOF! y el viejo papel usado se convierte en máscara, en pájaro, en cartera, en flor.   Ya adentro, se puede volar en Giralolo, o asistir al teatro de sombras de don Feldernico, jugar a los tillos, o a los huevos de gato y descubrir que la magia está en los ojos de los hijos, no en las hojas de los ajos.   Todo el día es corto para un paseo por este lugar; debe ser porque ¡PERLIMPUMPLOF! no es un lugar, es una onomatoparasinglatinosinectésfora.   En otras palabras, un encantamiento, un viaje.   No te asombre que los niños vuelvan a casa con los ojos más brillantes, con ideas de colores, con luz en los labios, con las manos sabias de reír, con apetito.   No te sorprenda que mañ...

LA PUERTA DEL MAESTRO Y EL ROQUE

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Juan Samaniego El roque me hizo una puerta. Nadie se ha cansado de contemplarla, extasiado. Unos más otros menos, no han parado en decir que la puerta del roque es pero mucho más que hermosa.   El roque no sabe que algún extasiado, luego de la catarsis, preguntó a todos que si la puerta es del roque o del maestro.    Es decir,    que si la puerta la hizo solo el roque, o solo el maestro o el maestro y el roque o el roque y el maestro. Algo así como, ¿De quién es esa puerta?   Y de pronto nos atrapamos en esos vuelos de ideas con palabras suaves, y surgieron preguntas, dudas, pistas alrededor de la puerta. ¿El roque la creó y el maestro también pero menos, o nada, o mucho más? O sea que el roque no es nada sin el maestro y el maestro ni hablar sin el roque?   Por eso yo creo que hay que decir que la puerta es del maestro y del roque.    No importa el orden. Si quieren, del roque y el maestro.    Me encargaré de decirle a otro amigo que vea la puerta y entre en éxtasis, que la p...