Apenitas fuera
Por Roque Iturralde De chico comprendí que el fútbol puede ser mejor oido por radio que, incluso, presente en el estadio. Desayunábamos en la vieja casa familiar con cierta celeridad el domingo, porque papá y los más grandes se iban al fútbol, mientras los más chicos nos quedábamos a sintonizar, en la vieja radiola, la transmisión en la voz de Alfonso Laso Bermeo-“Pancho Moreno”. Sin mucho importar qué partido, Alfonso lo narraba como si se tratara del juego final del campeonato del mundo. Tenía su voz una magia que era capaz de generar imágenes. Uno podía “ver el fútbol por radio”, agotarse con la carrera de un puntero izquierdo o sentir el dolor de un defensa al que un adversario le había puesto “los pupos en la garganta”. Me encantaba imaginar las emociones de los presentes, cuando Alfonso narraba el final de una jugada que, sin realmente importar dónde ponía la pelota, él la remataba con una descripción que limitaba en con...