OBSOLESCENCIA DEL DISFRAZ DE OVEJA
“¿Si el hombre es lobo del hombre, el lobo es hombre del lobo?” Han sido muchos y durante muchos textos, los escritores que han explotado la vieja imagen del lobo disfrazado de oveja para obtener moralejas, educar a los niños desde el miedo, dar lecciones de virtud y buenas costumbres, hacer apología de la honestidad y descalificar la mentira y el engaño. Tanto han publicitado la táctica del sagaz lobito, que han logrado que ya todos miremos con desconfianza a cualquier corderito, oveja, carnero, borrego, o cualquier otra clase de ovino; que busquemos escondidos bajos sus adorables y lanudos rulos los colmillos feroces, las fauces babeantes, las garras afiladas y, sobre todo, la malicia, la traición y la poca honradez del desprestigiado lobo. Si embargo, por más que hemos puesto en alerta a las ovejas contra las ovejas, éstas siguen siendo atacadas y deglutidas por el tan famoso lobo feroz. Lo que pasa es que, el lobito inteligente, aprovecha ...